Además de nutrir, limpia. Al caer sobre las hojas arrastra el polvo acumulado en los días secos, mejorando la capacidad de las plantas para absorber luz. También genera un ambiente húmedo que favorece el crecimiento, especialmente en especies de jardín.
Otro beneficio clave: penetra más profundo en la tierra que el agua potable, llevando los nutrientes hasta las zonas más profundas de las raíces — donde realmente importa.
Nuestro consejo: siempre que puedas, juntá agua de lluvia en un tacho o recipiente y usala para el riego. Tus plantas — de interior y exterior — lo van a notar.
-No contiene cloro, como el agua potable.-Limpia las plantas, quitándoles el polvo que acumulan durante los días más secos o de calor.-Crea un ambiente húmedo, óptimo para las plantas de jardín.-Penetra a mayor profundidad en la tierra que el agua potable, llevando los nutrientes hasta zonas bien profundas de las raíces.El agua de lluvia es muy buena para las plantas, tanto de exterior como de interior. ¡Utilizarla en el riego es una excelente opción! ‼RECOMENDACIÓN: siempre que puedas, almacená agua de lluvia para utilizar en el riego! 👌👍👍


